
Ricardo Pardo Camacho
Tres comentarios publicados recientemente resumen perfectamente nuestro pensamiento a la hora de realizar la presentación de este trabajo. El primero señala que “en los últimos años puede decirse que la historia política ha sido la gran olvidada, la marginada de nuestra historia ….. Todo el interés lo acaparaba la historia social y económica, la de las mentalidades. Y ello a pesar de que en lo concerniente al reino de Valencia puede decirse que está casi todo por hacer en este terreno”. En el segundo se apunta, ante la “llamativa discrepancia existente entre una historia militar brillante y de necesario estudio, y una investigación histórica prácticamente inexistente”, que “no se han agotado las vías de aproximación, puesto que se ha primado intencionalmente una, el estudio de la relación entre guerra y desarrollo socio-institucional, en detrimento de otras, como puedan ser la organización del reclutamiento, el estudio del armamento, etc.”. Por último, el tercero de los comentarios mencionados nos dirige de lleno al ámbito espacial elegido para nuestro trabajo, pues destaca que “desde los años sesenta y en una perspectiva nacionalista se ha sostenido que la construcción de un País Valenciano moderno debería articularse partiendo de las comarcas, lo que ha llevado a eludir en los estudios históricos la existencia de la realidad provincial vigente desde hace 164 años ….. ¿cómo desconocer un espacio histórico, construido a través de la administración y la política durante cerca de doscientos años?”.
No espere el lector, pues, más de lo que aquí se indica, ya que nos limitaremos a describir la presencia militar en nuestra provincia, quizás, incluso, con un excesivo detalle, dejando para otras manos la labor de averiguar si por ello mejoró o se arruinó la hacienda de los castellonenses, si las libertades se vieron garantizadas o quedaron mermadas, o cuantos aspectos puedan o quieran deducirse del permanente contacto con las unidades militares. Era necesario acotar este trabajo y, dado que el ámbito en el que nos vamos a mover es el provincial, nada más sencillo que comenzarlo en el año 1833, cuando se produce una reorganización del territorio nacional y se establecen definitivamente las provincias, en sustitución de las antiguas gobernaciones y corregimientos; por el extremo opuesto, daremos por finalizada la exposición con el inicio de la guerra civil, dejando para otra ocasión el estudio de este último período. No nos ha sido posible dar una respuesta definitiva a todos los interrogantes que se nos han ido planteando durante la elaboración del trabajo e, incluso, dejamos apuntados problemas e interesantes líneas de investigación que en otro momento intentaremos resolver, pero consideramos que esta primera aportación será suficiente para mostrar la diversidad de unidades de la Infantería española que han hecho acto de presencia en nuestra provincia en los casi dos últimos siglos.
Este trabajo forma parte del empeño del Aula Militar “Bermúdez de Castro” en dar a conocer en detalle las unidades que aquí residieron y que, a pesar de ello, son completamente desconocidas, deteniéndonos fundamentalmente en su evolución orgánica, pues, aunque permanecieron acuarteladas en el interior de nuestras poblaciones y gran número de castellonenses prestaron servicio en ellas, siguen siendo de forma incomprensible, pero innegable, unas grandes ignoradas. Para poder situar adecuadamente la sucesión de estas unidades, será preciso que analicemos las diferentes reorganizaciones que ha sufrido el Arma de Infantería que, como veremos, han sido muy frecuentes e, incluso, continúan en estos momentos tras la decisión del actual Gobierno de llevar adelante la total profesionalización de los Ejércitos.
Llamará la atención del lector la ausencia de datos referidos a unidades de Caballería, Artillería e Ingenieros, que únicamente se justifica porque su presencia no pasó de puramente testimonial, sólo en acciones de combate y nunca de guarnición en nuestra provincia. Respecto a las unidades de la Milicia Nacional, sea con ésta o con cualquiera de las otras denominaciones que tuvo, quedan para otra ocasión, ya que exigirían un espacio igual o superior al empleado.
La Infantería en 1833
El año 1833 es también el de la muerte de Fernando VII, iniciándose a continuación el reinado de Isabel II, del que Clonard escribió: “Es difícil encontrar en la historia militar de España una época más fecunda en ensayos orgánicos”. Parece, pues, necesario definir la situación de la Infantería en este momento, con la finalidad de que podamos seguir con claridad todas las reformas que se acometieron en los años siguientes.
Tres grandes grupos de unidades formaban la Infantería; primero, el que podemos denominar componente permanente, constituido por dieciocho regimientos de línea, seis ligeros, el Fijo de Ceuta y los restos de tres suizos, aunque la desconfianza de Fernando VII le llevó a mantener, además, la Guardia Real con una desmesurada dimensión; segundo, cuarenta y tres regimientos provinciales, que se completaban en caso de necesidad y reforzaban el despliegue de los primeros y, tercero, los denominados Voluntarios Realistas, que habían sido creados con el restablecimiento del régimen absolutista en 1823, al que habían contribuido en gran medida, y que ahora se hallaban prácticamente desaparecidos porque se habían convertido en un verdadero problema dados sus radicales planteamientos. Estos eran los regimientos existentes en tal año:
Infantería de línea
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Rey nº 1 |
Africa nº 7 |
Mallorca nº 13 |
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Reina nº 2 |
Zamora nº 8 |
América nº 14 |
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Príncipe nº 3 |
Soria nº 9 |
Extremadura nº 15 |
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Princesa nº 4 |
Córdoba nº 10 |
Castilla nº 16 |
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Infante nº 5 |
San Fernando nº 11 |
Borbón nº 17 |
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Saboya nº 6 |
Zaragoza nº 12 |
Almansa nº 18 |
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Fijo de Ceuta |
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Infantería Ligera
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Cazadores del Rey nº 1 |
Voluntarios de Gerona nº 3 |
Voluntarios de Bailén nº 5 |
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Voluntarios de Aragón nº 2 |
Voluntarios de Valencia nº 4 |
Voluntarios de Navarra nº 6 |
Infantería suiza
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Wimpffen nº 1 |
Kaiser nº 2 |
Zey n º 3 |
Milicias provinciales
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Jaén nº 1 |
Logroño nº 15 |
Cuenca nº 29 |
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Badajoz nº 2 |
Sigüenza nº 16 |
Salamanca nº 30 |
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Sevilla nº 3 |
Toro nº 17 |
Alcázar de San Juan nº 31 |
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Burgos nº 4 |
Soria nº 18 |
Chinchilla nº 32 |
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Lugo nº 5 |
Laredo nº 19 |
Lorca nº 33 |
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Granada nº 6 |
Orense nº 20 |
Valladolid nº 34 |
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León nº 7 |
Santiago nº 21 |
Mondoñedo nº 35 |
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Oviedo nº 8 |
Pontevedra nº 22 |
Toledo nº 36 |
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Córdoba nº 9 |
Tuy nº 23 |
Ciudad Real nº 37 |
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Murcia nº 10 |
Betanzos nº 24 |
Avila nº 38 |
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Trujillo nº 11 |
Málaga nº 25 |
Plasencia nº 39 |
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Jerez nº 12 |
Guadix nº 26 |
Segovia nº 40 |
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Ecija nº 13 |
Ronda nº 27 |
Monterrey nº 41 |
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Ciudad Rodrigo nº 14 |
Bujalance nº 28 |
Compostela nº 42 |
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Regladas de Mallorca |
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Cada regimiento tenía dos batallones, excepto los catorce primeros de línea y el Fijo de Ceuta, que incluían tres. Todos ellos estaban formados por ocho compañías, de las que seis eran de fusileros, una de granaderos y otra de cazadores, además de una de depósito, encargada de recibir a los nuevos reclutas y darles la instrucción preparatoria. Contaban con las siguientes plantillas:
Plana Mayor de Regimiento
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1 coronel 1 teniente coronel mayor 1 tambor mayor 1 músico mayor |
11 músicos 1 maestro sastre 1 maestro zapatero |
Plana Mayor de Batallón
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1 comandante 1 capitán ayudante primero 1 teniente ayudante segundo 1 subteniente abanderado |
1 capellán 1 cirujano 1 cabo de tambores 1 maestro armero |
Cuadro de Compañía
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1 capitán 1 teniente 1 subteniente 1 sargento primero 3 sargentos segundos |
1 cabo primero furriel 4 cabos primeros 3 cabos segundos 1 tambores |
Compañía de Depósito
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1 teniente 2 subtenientes 2 sargentos 1 cabo primero furriel |
2 cabos primeros 2 cabos segundos 1 tambor |
El número de soldados de una compañía no podía ser inferior a 52 en tiempos de paz y, por cada 30 soldados que recibía de aumento, se incorporaban también un oficial, un sargento y dos cabos.
El exceso de oficiales en la Infantería, una enfermedad permanente durante los siglos XIX y XX, hizo, por ejemplo, que en aquel momento un grupo de 432 de ellos, “de reemplazo en residencia fija”, permaneciera en sus domicilios con la única exigencia de cubrir las vacantes producidas en los regimientos. Más adelante, serían integrados en “depósitos de oficiales excedentes” y bajo otros muchos esquemas, pero siempre constituyeron una constante que no obtuvo solución satisfactoria.
Para cubrir las unidades se contaba con los soldados voluntarios, que firmaban un compromiso de ocho años y elegían la unidad en la que deseaban prestar servicio, y con la incorporación de un cupo anual, cercano a los 25.000 hombres, resultante de un sorteo efectuado en cada pueblo, del que se restaban las plazas ocupadas por los voluntarios salidos de la misma localidad, quienes también cumplían ocho años; podían presentar un sustituto en su lugar, abonando en este caso, además, la cantidad de 6.000 reales de vellón, o mil reales y un caballo; los nobles, previo pago de 15.000 reales, quedaban exentos totalmente.
Al entrar en el cuartel, los nuevos soldados recibían tres camisas, dos pares de pantalones, dos pares de botines de lienzo, dos pares de zapatos, un gorro de cuartel, dos corbatines, una funda de cartuchera, un par de botines negros, un plumero, un par de tirantes de pantalones, dos pañuelos de bolsillo, un morral, una bolsa de aseo y una agujeta con escobilla, todo ello por un importe de 174 reales por soldado, recibiendo en metálico 48 reales para adquirir la chaqueta, porque ésta todavía no se compraba por contrata para todo el Ejército. La unidad les proporcionaba, además, casaca, capote, morrión, correaje, mochila y armamento.
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Respecto a los Voluntarios Realistas, en la provincia de Castellón existían en esos momentos once Batallones de Infantería - situados en Castellón, Villarreal, Vall de Uxó, Peñíscola, Torreblanca, Onda, Morella, Benasal, Vall de Almonacid, Segorbe y Jérica - y un Escuadrón de Caballería, en Villarreal, integrados todos en la 2ª Brigada de Voluntarios Realistas, que también incluía a los Batallones de Villar del Arzobispo y Liria, ambos de Valencia.
Los acontecimientos políticos arrastraron a los Voluntarios Realistas, sufriendo una serie de convulsiones en el final del reinado de Fernando VII que condujeron a su desaparición. Gran número de voluntarios descontentos pasaron a formar las primeras tropas carlistas. En el verano de 1832, el Inspector General de los voluntarios, José María de Carvajal y Urrutia, llevó a cabo una revista de los diferentes cuerpos realistas para aumentar su operatividad, ya que era una de las pocas personas que los defendían, pero el 4 de diciembre falleció, lo que para los voluntarios supuso el golpe definitivo. El 26 del mismo mes, una Real Orden suprimió la Inspección, pasando a depender de los capitanes generales.
El año 1833 transcurrió entre una serie de sublevaciones que alimentaron la hostilidad de parte de los capitanes generales, que llegaron a desarmar a los realistas e, incluso, como en el caso de Cataluña, a formar unos batallones urbanos, para enfrentarlos a los voluntarios. La muerte del rey el 29 de septiembre llevó a la publicación del Real Decreto de 23 de octubre por el que se anularon todos los arbitrios que permitían financiar a los voluntarios y el 25 puso en circulación el Gobierno otro por el que se ordenó a los capitanes generales suprimir los cuerpos de voluntarios realistas. No fue suficiente y hubo de reiterarse en dos circulares fechadas el 18 de noviembre y el 23 de diciembre.
En Castellón, la Subdelegación de Fomento ordenaba el desarme de los realistas, posteriormente intentaba adquirir las armas a través de los municipios y, por último, reclamaba la relación nominal de quienes no las entregaran en el plazo de ocho días con el fin de proceder judicialmente contra ellos. En Segorbe se recogieron las armas el 10 de noviembre de 1833, siendo retiradas por una columna de tropas, junto con las fornituras, cajas de guerra y municiones, y trasladadas a Sagunto. Fueron numerosos los intentos llevados a cabo durante 1834 y 1835, ante la despreocupación tanto de los alcaldes como de los voluntarios, aunque el capitán general de Valencia reconocía en abril de 1834 que ya se habían recogido 15.000 fusiles. Y todavía el 9 de agosto de 1835 los representantes de la Milicia Urbana solicitaron del capitán general la quema pública de las banderas y estandartes de los cuerpos de voluntarios, lo que se llevó a efecto en los días posteriores.
La Primera Guerra Carlista
Esta es, en resumen, la Infantería con la que la regente María Cristina hubo de hacer frente a la Primera Guerra Carlista, lo que obligó inmediatamente a que todas las unidades vieran reforzada su plantilla hasta el completo de sus efectivos e, incluso, a recibir ayuda de algunos países extranjeros, que enviaron unidades bajo el nombre de Legiones.
Las capitanías generales fueron autorizadas a crear compañías francas en cada provincia o partido con oficiales y sargentos retirados, cuyos componentes serían conocidos como “peseteros”; estas unidades ni se regían por las plantillas del resto de la Infantería, aunque se aproximaban a los esquemas de empleo táctico de los regimientos ligeros, ni recibieron nombres en consonancia con el sistema general. Por ello fue preciso dictar instrucciones para que se organizaran en batallones o compañías, según su entidad, numerándose por capitanías, como 1º, 2º, … de Voluntarios de Cataluña, Valencia, … ,aunque muchos conservaron las primeras denominaciones adoptadas. Las compañías tenían de 90 a 120 hombres y los batallones de cuatro a ocho compañías. Dependían a todos los efectos de los capitanes generales, quienes nombraban a oficiales y sargentos, mientras que los jefes y ayudantes eran designados mediante Real Despacho. Estos cuerpos francos, también conocidos como batallones y compañías provisionales, servían normalmente en su provincia, aunque podían ser destinados a otro lugar por la reina. En 1840 se suprimieron los cuerpos francos, voluntarios y provinciales.
Una vez reseñada la organización mantenida por la Infantería durante la guerra, nos resta recordar cuáles de todas estas unidades constituyeron la guarnición de nuestra provincia. Las necesidades derivadas de las operaciones militares hicieron imposible la permanencia continua de los regimientos en un punto concreto y como no es nuestra intención, en esta oportunidad, el analizar con detalle el desarrollo de las numerosas acciones ocurridas durante la guerra, nos limitaremos a dejar constancia de las unidades que, de un modo u otro, actuaron en Castellón.
Regimiento de Infantería de Línea Rey nº 1
Acciones de Albocácer (17 de agosto de 1834) y de Culla (23 de octubre de 1834), sitio, asalto y retirada de Morella (sólo actuó un batallón, 15 de agosto de 1838), levantamiento del sitio de Lucena (primer batallón, 17 de julio de 1839), sitio y rendición de Tales (primer batallón, 14 de agosto de 1839), asedio y reconquista de Morella (30 de mayo de 1840)
Regimiento de Infantería de Línea Reina nº 2
Acciones de La Jana (primer batallón, 9 de enero de 1836), Soneja (primer batallón, 18 de julio de 1836), Vall de Uxó (17 de febrero de 1838) y Alcora (primer batallón, 29 de junio de 1838), sitio, asalto y retirada de Morella (primer batallón, 15 de agosto de 1838), acciones de alturas de Alcora (primer batallón, 3 de febrero de 1839), Ayódar (primer batallón, 16 de mayo de 1839) y Lucena (primer batallón, 1 de julio de 1839), levantamiento del sitio de Lucena (2º y 3º batallones, 17 de julio de 1839), sitio y rendición de Tales (14 de agosto de 1839), asedio y reconquista de Morella (30 de mayo de 1840)
Regimiento de Infantería de Línea Princesa nº 4
Acciones de Catí (tercer batallón, 25 de septiembre de 1837), Villar de Canes (tercer batallón, 26 de septiembre de 1837), Alcora (tercer batallón, 19 de noviembre de 1837) y Lucena (tercer batallón, 5 de abril de 1838), sitio, asalto y retirada de Morella (tercer batallón, 15 de agosto de 1838), acciones de Montán (tercer batallón, 22 de enero de 1839) y Alcora (tercer batallón, 3 de febrero de 1839), asedio y reconquista de Morella (1º y 2º batallones, 30 de mayo de 1840)
Regimiento de Infantería de Línea Infante nº 5
Sitio, asalto y retirada de Morella (tercer batallón, 15 de agosto de 1838), toma del fuerte de Ares (27 de marzo de 1840), asedio y reconquista de Morella (30 de mayo de 1840)
Regimiento de Infantería de Línea Saboya nº 6
Sitio y toma de Morella (tercer batallón, 10 de diciembre de 1833), guarnición de Almenara (2º batallón, 1937), defensa de Castellón (2º batallón, 7 de julio de 1837), guarnición de Onda (tercer batallón, 1839) acciones de Montán (2º y 3º batallones, 24 de enero de 1839) y Alcora (2º y 3º batallones, 3 de febrero de 1839), sitio y rendición de Tales (tercer batallón, 14 de agosto de 1839), operaciones en el Maestrazgo (2º y 3º batallones, 1840)
Regimiento de Infantería de Línea Africa nº 7
Sitio, asalto y retirada de Morella (1º y 2º batallones, 15 de agosto de 1838)
Regimiento de Infantería de Línea Soria nº 9
Persecución de partidas carlistas en la provincia (agosto a diciembre de 1834), asedio y reconquista de Morella (30 de mayo de 1840)
Regimiento de Infantería de Línea Córdoba nº 10
Guarnición de Morella (un batallón, octubre de 1836), acciones de Albocácer (tercer batallón, 4 de septiembre de 1837), Catí (tercer batallón, 25 de octubre de 1837), Villar de Canes (tercer batallón, 26 de octubre de 1837) y Alcora (tercer batallón, 19 de noviembre de 1837), levantamiento del sitio de Lucena (tercer batallón, 10 de noviembre de 1837), sitio, asalto y retirada de Morella (1º, 2º y 3º batallones, 15 de agosto de 1838), acciones de Vall de Uxó (tercer batallón, 17 de febrero de 1838), montes de Alcora (tercer batallón, 21 de marzo de 1838) y Figueroles (tercer batallón, 22 de marzo de 1838)
Regimiento de Infantería de Línea San Fernando nº 11
Acción de Catí (tercer batallón, 25 de octubre de 1837), acción de Villar de Canes (tercer batallón, 26 de octubre de 1837), acción de las alturas de Alcora (tercer batallón, 19 de noviembre de 1837), acción de Cinctorres (tercer batallón, 29 de julio de 1838), sitio, asalto y retirada de Morella (tercer batallón, 15 de agosto de 1838)
Regimiento de Infantería de Línea Mallorca nº 13
Acción del Coll de Vallibona (21 de noviembre de 1833), sitio y toma de Morella (tercer batallón, 10 de diciembre de 1833), acciones de Catí (tercer batallón, 23 de octubre de 1837) y Villar de Canes (tercer batallón, 25 de octubre de 1837), levantamiento del sitio de Lucena (tercer batallón, 10 de noviembre de 1837), socorro de Lucena (tercer batallón, 20 de julio de 1838) y sitio, asalto y retirada de Morella (tercer batallón, 15 de agosto de 1838), acciones de Lucena (tercer batallón, 3 de febrero de 1839) y Alcora (tercer batallón, 3 de febrero de 1839), asedio y reconquista de Morella (tercer batallón, 30 de mayo de 1840)
Regimiento de Infantería de Línea América nº 14
Operaciones de Peñíscola en el Maestrazgo (marzo a diciembre de 1835)
Regimiento de Infantería de Línea Castilla nº 16
Acción de Cinctorres (27 de julio de 1838), sitio, asalto y retirada de Morella (1º y 2º batallones, 15 de agosto de 1838)
Regimiento de Infantería de Línea Borbón nº 17
Asedio y reconquista de Morella (30 de mayo de 1840)
Regimiento de Infantería de Línea Almansa nº 18
Persecución de partidas carlistas en la provincia (tercer batallón, marzo de 1834), acción de Torreblanca (tercer batallón, 21 de enero de 1837), sorpresa de Vall de Uxó (tercer batallón, 30 de abril de 1837), acciones de Rosell (tercer batallón, 4 de mayo de 1837), Catí (tercer batallón, 18 de mayo de 1837) Morella (tercer batallón, 30 de mayo de 1837), Catí (tercer batallón, 25 de octubre de 1837), Villar de Canes (tercer batallón, 26 de octubre de 1837) y Onda (tercer batallón, 15 de mayo de 1838), sitio, asalto y retirada de Morella (tercer batallón, 15 de agosto de 1838), acción de Ayódar (tercer batallón, 15 de abril de 1839), sitio y rendición de Tales (tercer batallón, 14 de agosto de 1839), ocupación de Bejís (un batallón, 17 de mayo de 1840)
Regimiento de Infantería Fijo de Ceuta nº 19
Convoy de San Mateo a Morella (tercer batallón, 25 de febrero de 1835), acción de Segorbe (tercer batallón, 18 de agosto de 1835), defensa de Cervera (dos compañías del tercer batallón, septiembre de 1835), acción de Cabanes (tercer batallón, 11 de noviembre de 1835), guarnición de Segorbe (marzo de 1836), acciones de Benasal (2º y 3º batallones, 2 de junio de 1836) y Soneja (2º y 3º batallones, 1de julio de 1836), ataque de las alturas de Bejís (2º y 3º batallones, 21 de septiembre de 1836), guarnición de San Mateo (3ª, 4ª, 5ª y 6ª compañías del tercer batallón, abril de 1837), defensa de San Mateo (3ª, 4ª, 5ª y 6ª compañías del tercer batallón, 3 de mayo de 1837), acción de Catí (1ª, 2ª, 7ª y 8ª compañías del tercer batallón, 12 de mayo de 1837), acciones de Villavieja (segundo batallón, 8 de febrero de 1838), Vall de Uxó (segundo batallón, 16 de febrero de 1838), Onda (segundo batallón, 16 de marzo de 1838) y Alcora (segundo batallón, 21 de marzo de 1838), sitio, asalto y retirada de Morella (segundo batallón, 15 de agosto de 1838), acción de Alcora (segundo batallón, 3 de febrero de 1839), guarnición de Onda (segundo batallón, mayo de 1839), sitio y toma de Lucena (segundo batallón, 1 de agosto de 1839), sitio y rendición de Tales (segundo batallón, 14 de agosto de 1839), conquista del fuerte de Bejís (22 de mayo de 1840)
Regimiento de Infantería de Línea Gerona nº 22
Protección de convoyes de Segorbe a Teruel (enero a abril de 1840), asedio y reconquista de Morella (30 de mayo de 1840)
Regimiento de Infantería de Línea Bailén nº 24
Acción de Morella (6 y 9 de diciembre de 1833)
Regimiento de Infantería de Línea Reina Gobernadora nº 27
Sitio, asalto y retirada de Morella (primer batallón, 15 de agosto de 1838), sitio y toma de Lucena (cuatro compañías, 1 de agosto de 1839)
Regimiento de Infantería Ligera Voluntarios de Aragón nº 2
Asedio y reconquista de Morella (30 de mayo de 1840)
Regimiento de Infantería Ligera Voluntarios de Gerona nº 3
Combate de Novaliches (22 de marzo de 1840), asedio y reconquista de Morella (30 de mayo de 1840)
Regimiento de Infantería Ligera Voluntarios de Valencia nº 4
Operaciones en la zona de Morella (primer batallón, junio a agosto de 1838), acción de Jérica (22 de marzo de 1840), sitio y toma de San Mateo (17 de mayo de 1840)
Regimiento de Infantería Ligera Voluntarios de Bailén nº 5
Sitio y toma de Morella (10 de diciembre de 1833)
Regimiento de Infantería Ligera Voluntarios de Navarra nº 6
Acciones de Alcora (primer batallón, 21 de marzo de 1838) y Azuébar (primer batallón, 22 de junio de 1838), sitio, asalto y retirada de Morella (primer batallón, 15 de agosto de 1838), acción de Lucena (primer batallón, 17 de junio de 1839)
Regimiento de Infantería Ligera Cazadores de Luchana nº 10
Acciones de Montán (21 de enero de 1839) y Lucena (3 de febrero y 17 de junio de 1839), conquista del fuerte de Bejís (22 de mayo de 1840), asedio y reconquista de Morella (30 de mayo de 1840)
Batallón Cazadores de “Oporto” (Legión Portuguesa)
Acción de Torreblanca (enero de 1837), guarnición y defensa de Castellón (abril a julio de 1837), sitio, asalto y retirada de Morella (15 de agosto de 1838)
Regimiento Provincial de León nº 7
Guarnición de Castellón (junio de 1836), guarnición de Benicarló (dos compañías, enero de 1838)
Regimiento Provincial de Santiago nº 21
Guarnición de Segorbe (marzo de 1836) y de Vinaroz (febrero de 1839)
Regimiento Provincial de Cuenca nº 29
Acción de Morella (noviembre de 1833), guarnición de Morella (diciembre de 1833 a febrero de 1834), guarnición de San Mateo (mayo de 1837)
Regimiento Provincial de Lorca nº 33
Guarnición de Morella (una compañía, octubre de 1836), defensa de Castellón (julio de 1837)
Regimiento Provincial Ciudad Real nº 37
Guarnición de Segorbe (noviembre de 1837), sitio, asalto y retirada de Morella (15 de agosto de 1838), guarnición de Almenara (febrero de 1839)
Batallón 1º de Voluntarios de Valencia (Cuerpo franco)
Guarnición de Morella (2ª compañía, octubre de 1836), sitio, asalto y retirada de Morella (15 de agosto de 1838)
Batallón 3º de Voluntarios de Valencia (Cuerpo franco)
Guarnición y defensa de Castellón (junio y julio de 1837)
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No debemos obviar, en este repaso a la presencia de la Infantería en el territorio castellonense durante la guerra, a las unidades carlistas que, precisamente en el Maestrazgo, tuvieron uno de los teatros de operaciones más activos. Pero no es tan fácil como parece a primera vista, puesto que se trataba de un ejército formado a partir de pequeños grupos, absolutamente aislados, que, conforme transcurría la guerra, iban aproximándose a los esquemas de lo que conocemos como unidades tradicionales. Inicialmente algunas unidades de voluntarios realistas pasaron a integrarse en el bando carlista, pero quedaron desarticuladas en los primeros encuentros. Y tampoco puede hablarse de un ejército carlista, sino de varios, al encontrarse prácticamente aislados unos de otros; pueden considerarse como tales los del Norte, Cataluña y Maestrazgo, cercano al concepto de ejército el de La Mancha, que llegó a constituir batallones, y sin pasar del estado embrionario, al no disponer más que de partidas, los de Castilla la Vieja y Galicia. Lógicamente es el del Maestrazgo el que operó en nuestra provincia(24) y, con mayor o menor entidad según las posibilidades de que dispusieron en cada momento, todos sus batallones atacaron, ocuparon o defendieron las principales localidades castellonenses. Veamos como llegaron a estar constituidos:
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División de Valencia |
División de Aragón |
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Batallón 1º de Valencia |
Batallón de Guias de Aragón |
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Batallón 2º de Valencia |
Batallón de Tiradores de Aragón |
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Batallón 3º de Valencia |
Batallón 1º de Aragón |
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Batallón 4º de Valencia |
Batallón 2º de Aragón |
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Batallón 5º de Valencia |
Batallón 3º de Aragón |
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Batallón 6º de Valencia |
Batallón 4º de Aragón |
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Batallón 7º de Valencia |
Batallón 5º de Aragón |
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Batallón 6º de Aragón |
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Batallón 7º de Aragón |
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Batallón 8º de Aragón |
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División de Tortosa |
División de Murcia ( ó del Turia ) |
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Batallón 1º de Tortosa |
Batallón de Guías de Cabrera |
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Batallón 2º de Tortosa |
Batallón 1º del Cid |
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Batallón 3º de Tortosa |
Batallón 2º del Cid |
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Batallón 1º de Mora |
Batallón 3º del Cid ( o de Orihuela ) |
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Batallón 2º de Mora |
Batallón 4º del Cid (ó de Cuenca ) |
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Batallón 3º de Mora |
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A nivel poco más que anecdótico, Cabrera estuvo rodeado de dos compañías, conocidas como Ordenanzas del General y Miñones de Cabrera, de su absoluta confianza e integradas por cien hombres cada una.
En 1835 la división de Aragón contaba con cuatro batallones y las de Tortosa y Valencia disponían ya de dos, con un total de 3.416 infantes; al año siguiente sólo se pudo formar una Brigada Aragonesa-Valenciana, integrada por el 1º y 2º de Aragón y el 1º de Valencia; en 1837 Cabrera contaba con todas las unidades arriba relacionadas, excepto el 7º de Valencia, el 3º de Mora, el 1º, 2º y 3º de Aragón, el de Tiradores de Aragón y el de Guías de Cabrera, por lo que mandaba un total de 11.423 infantes, y en 1839, cuando únicamente le faltaba por crear el 4º del Cid, disponía de 19.558 infantes.
Estos veintiocho batallones recorrían el Maestrazgo sorprendiendo a las guarniciones liberales y únicamente en muy contadas ocasiones se reunían para acometer algún intento de más entidad. Por ejemplo, la acción de La Jana de 1836 la llevaron a cabo un batallón de Aragón, otro de Valencia y un tercero de Tortosa; el ataque a San Mateo ocurrido el 29 de abril de 1837 fue protagonizado por los batallones 1º y 2º de Valencia y la acción de Alcora del 7 de julio de 1838 la realizaron los batallones 1º y 2º de Tortosa.
Los batallones eran de tipo ligero, con ocho compañías de las que dos eran de preferencia (una de granaderos y otra de carabineros, cazadores o tiradores) y diferían en sus plantillas, pero una que podría considerarse tipo estaba compuesta por:
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1 comandante primero, jefe |
8 capitanes |
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1 comandante segundo |
8 tenientes primeros |
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1 teniente segundo ayudante |
16 subtenientes y alféreces |
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1 abanderado |
9 sargentos primeros |
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1 capellán |
32 sargentos segundos |
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1 cirujano |
8 tambores |
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1 sargento de brigada |
4 cornetas |
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1 maestro armero |
32 cabos primeros |
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1 tambor mayor sargento de trompetas |
32 cabos segundos |
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1 cabo de tambores y trompetas |
660 soldados |
De la Regencia de Espartero al final del Bienio Progresista
El 31 de agosto de 1839 firmaban el Convenio de Vergara los generales Espartero y Maroto poniendo fin a la primera guerra carlista, aunque hubo de esperarse al 4 de julio de 1840 para que cayera la última plaza carlista, Berga, con la consiguiente huida a Francia de las tropas de Cabrera.
Y la primera unidad que vino a guarnecer Castellón, tras firmarse la paz, fue un Batallón de Infantería del que no hemos averiguado ni su nombre ni su número, que hizo su entrada el 24 de septiembre de 1840.
Ya en paz, pudo organizarse la Infantería permanente sin la presión de los acontecimientos bélicos, lo que se acometió en 1841. Quedó formada, en una decisión bastante extraña a la tradición de la Infantería española, sólo por 28 regimientos de línea, de tres batallones cada uno, por lo que todos los regimientos recibieron una numeración correlativa.
El 1º de agosto de 1842 los regimientos recibieron las siguientes plantillas:
Plana Mayor de un Regimiento
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1 coronel 1 teniente coronel 1 tambor mayor |
1 maestro sastre 1 maestro zapatero |
Plana Mayor de un Batallón
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1 primer comandante 1 segundo comandante 1 ayudante 1 abanderado 1 capellán
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1 cirujano 1 maestro armero 1 cabo de tambores o cornetas 1 cabo de gastadores 8 gastadores |
Compañía
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1 capitán 2 tenientes 2 subtenientes 1 sargento primero 4 sargentos segundos |
5 cabos primeros 5 cabos segundos 1 tambor 1 corneta 71 soldados |
Compañía de Depósito
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1 teniente 2 subtenientes 2 sargentos segundos |
1 tambor 3 cabos primeros 2 cabos segundos |
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También en 1841 se formaron cincuenta batallones sueltos de Milicias Provinciales, sobre la base de los 43 regimientos que tradicionalmente existían, a los que se incorporaron 7 batallones de nueva creación, se determinó que los soldados que cumplieran cinco años en la Infantería permanente pasasen posteriormente a prestar servicio durante otros tres más en las Milicias Provinciales y, al año siguiente, se dispuso que los batallones de milicias pasaran a denominarse Batallones Provinciales de la Reserva. En 1844 se fijó para los provinciales la siguiente plantilla en la:
Plana Mayor del Batallón
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1 teniente coronel primer jefe |
1 maestro armero |
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1 segundo comandante |
1 tambor mayor |
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1 ayudante |
1 cabo de tambores o cornetas |
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1 abanderado |
1 cabo de gastadores |
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1 capellán |
8 gastadores |
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1 cirujano |
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Uno de los creados fue el Castellón nº 45, que en 1842 recibió la denominación de Batallón Provincial de la Reserva Castellón nº 45, cuya sede quedó fijada en nuestra capital. Habitualmente se mantuvo aquí, pero, como todos los batallones de milicias provinciales, cuando surgía cualquiera de las frecuentes y clásicos conflictos del siglo XIX era destacado a donde fuera preciso. En diciembre de 1843 les fue concedido a quince cabos segundos del Castellón nº 45 el ascenso a cabos primeros por su actuación en los sucesos de octubre en Cataluña (persiguiendo a la partida de Martell); el capellán recibió una cruz de Isabel la Católica. Entre enero y marzo se encontraba en San Mateo, mandado por José Climent, el 18 de mayo en Fredes, el 1 de diciembre en Algeciras, el 1 de enero de 1845 en Tarifa y el 1 de marzo en Ceuta. Más adelante veremos que fue disuelto en junio de 1846, sirviendo de base, junto con los de Valencia y Tarragona, para constituir el Regimiento de Reserva nº 15.
* * *
Un Decreto de 18 de marzo de 1844 dispuso que toda la Infantería quedase organizada en 95 batallones sueltos, al mando de primeros comandantes. Se produjo tal revuelo en el Ejército que, tras dos órdenes aplazando la ejecución de la nueva medida (17 y 29 de abril), quedó anulada por Real Orden de 29 de octubre. No hay duda de que, si sólo pensamos en el empleo táctico de las unidades, este nuevo modelo podía resultar mucho más operativo, pero era impensable que su implantación fuera a ser bien recibida porque suponía la desaparición de un gran número de vacantes, sobre todo en los empleos de brigadier (muchos de ellos mandaban regimientos), coronel y teniente coronel. A pesar de las bajas producidas durante la Guerra Carlista, la aplicación del Convenio de Vergara hizo que los militares carlistas se incorporaran al ejército isabelino, por lo que en 1843 había 3.793 jefes y oficiales, una cifra a todas luces excesiva. La supresión de los regimientos dificultaría aún más la colocación de tanto personal. Por lo que respecta a las Milicias, y a pesar de lo dispuesto el 1 de agosto de 1842, muchos de sus batallones estaban mandados por brigadieres y coroneles, según comunicó el inspector general de milicias provinciales, mostrando su preocupación ante tal intento. Al final, la orgánica de la Infantería no sufrió modificación. Llegaron a publicarse los nombres previstos para los 95 batallones, recordando ciudades, grandes batallas y héroes militares, pero ninguno estaba relacionado con nuestra provincia.
También a principios de este mismo año comenzaron a formarse en el Maestrazgo diversas partidas carlistas que fueron totalmente extinguidas a mediados de junio por el general Villalonga, siendo hechos prisioneros y pasados por las armas los principales cabecillas. El resto de la insurrección tuvo lugar en Cataluña.
Para este trabajo hemos realizado una búsqueda sistemática en las fuentes de documentación que se irán mencionando y hemos podido reconstruir una relación bastante detallada de las unidades que guarnecieron la provincia de Castellón, pero, lamentablemente, no es posible afirmar que sea definitiva, ya que nos hemos encontrado con algunas lagunas, en concreto, durante los años 1841 a 1843, 1846 a 1851 y 1853 a 1858, dado que las publicaciones periódicas existentes entonces, tanto civiles como militares, fueran oficiales o particulares, aparecían y desaparecían frecuentemente y son las únicas que reflejan los desplazamientos de las unidades militares con el detalle requerido. De ahí, que las múltiples referencias a los textos de Vicente del Rey y del Conde de Clonard, no hayan podido ser contrastadas con los originales de las disposiciones mencionadas.
Regimiento de Infantería de Línea Reina nº 2
Tras la caída de Morella el 30 de mayo de 1840 quedó de guarnición en esa localidad el tercer batallón, hasta que en junio del año siguiente pasó a Palma de Mallorca.
Regimiento de Infantería de Línea Infante nº 5
En 1841 repartió su fuerza entre las guarniciones de Castellón de la Plana, Valencia y Alicante, pasando al año siguiente a Cataluña.
Regimiento de Infantería de Línea Saboya nº 6
Tras el verano de 1843 pasaron destinados sus tres batallones, respectivamente, a San Mateo, Alcalá de Chivert y Morella, destacando partidas en persecución de los carlistas Miralles y Coba, a los que derrotaron y a final de año se trasladó todo el regimiento a Castellón. En diciembre se formó una brigada con los tres batallones, a los que se sumaron, al llegar a las comarcas del norte para combatir a diferentes partidas carlistas, los batallones provinciales Teruel nº 49, Huesca nº 47 y Castellón nº 45. El regimiento se mantuvo aquí hasta que a primeros de febrero pasaron destacados a Alicante los batallones 1º y 2º, para sofocar la rebelión dirigida por el coronel de Carabineros Pantaleón Boné, mientras el tercero quedaba en Castellón encargado de la instrucción de los reclutas. En 1845 le correspondió al regimiento cubrir la carretera de Almansa a Castellón de la Plana, con ocasión del viaje de la reina a Cataluña, distrito al que pasó destinado posteriormente.
Regimiento de Infantería de Línea Guadalajara nº 16
En mayo de 1843 pasó por Castellón, procedente de Tortosa y camino de Valencia.
Regimiento de Infantería de Línea Galicia nº 19
En octubre de 1842, el tercer batallón fue destinado al Maestrazgo para perseguir partidas carlistas, cubriendo los destacamentos de Forcall, Zorita, La Mata, Villores, Cinctorres, Castellfort, Ares, Benasal y Benafigos; se encontraba al mando el comandante Eduardo Padilla y se dedicó con preferencia a perseguir a Groc y Coba, hasta hacerles huir a Francia. El 5 de julio regresó a Valencia.
Regimiento de Infantería de Línea Gerona nº 22
Procedentes de Valencia, 1800 hombres de este regimiento, concretamente los batallones 2º y 3º, reforzaron el 8 de marzo de 1844 la Comandancia General del Maestrazgo; el 18 de mayo estaban en Villafamés y Bojar y el 11 de julio salieron de San Mateo hacia Valencia, pasando al día siguiente por Cuevas de Vinromá, destinados a la persecución de “gavillas de faciosos”. El 4 de enero de 1844 estaba en Valencia y el 12 de julio.
Regimiento de Infantería de Línea Valencia nº 23
Permaneció en Castellón desde principios de 1842 hasta que el 30 de junio pasó destinado a Cataluña.
Regimiento de Infantería de Línea Navarra nº 25
A principios de 1842 pasó a Castellón de la Plana el segundo batallón; el 7 de febrero se incorporó a Morella, junto con el primero, hasta que a mediados de abril marcharon ambos a Valencia. El 22 de julio regresaron a Morella y el 28 de septiembre se incorporó a Castellón de la Plana el tercer batallón. El 15 de enero pasaron los dos de Morella a Valencia, a donde se dirigió el 1º de mayo el tercer batallón.
Regimiento de Infantería de Línea Albuera nº 26
En 1843 se situó en Castellón la Plana Mayor del regimiento, destacando fuerzas al Maestrazgo, para perseguir a las partidas del Groc y de Coba, hasta que fueron exterminadas ambas, y el 8 de junio fue a Castellón el primer batallón, a Morella el segundo y el tercero a Valencia. El 10 de septiembre pasó todo el regimiento a Cataluña.
Batallón Provincial de la Reserva Ecija nº 13
De noviembre de 1844 a enero de 1845 se encontraba en Alcalá de Chivert; a mediados de este mes pasó a Morella donde permaneció hasta marzo.
Batallón Provincial de la Reserva Cuenca nº 24
Entre enero y marzo de 1844 estaba en Benasal, mandado por Santiago Alvarez Novoa, y el 20 de mayo en Ares y Cinctorres, saliendo en noviembre para Valencia.
Batallón Provincial de la Reserva Albacete nº 26
Llegado de Cartagena, entre marzo y mayo de 1844 se encontraba en Alcalá de Chivert, mandado por Rosendo Rodríguez; de noviembre a enero de 1845 estaba en Morella y en febrero y marzo en Segorbe y diversos pueblos de Valencia.
Batallón Provincial de la Reserva Valladolid nº 27
Entre enero y marzo de 1844 estaba en Morella, mandado por Bonifacio Bueno, y el 20 de mayo en Castellote; el 17 de julio fuerzas del Valladolid nº 27 dieron muerte a El Groc; en noviembre pasó a Segorbe, controlando diversos pueblos de Valencia, y en febrero a Albacete.
Batallón Provincial de la Reserva Lérida nº 42
Procedente de Zaragoza, el 15 de mayo de 1844 operaba en la Mosqueruela, logrando la captura de Joaquín Miralles y Francisco Torres; en Vistabella dio muerte al cabecilla Coba, del que Miralles era su segundo. El 20 de mayo estaba en Culla, el 1 de diciembre en Benasal, el 1 de enero de 1845 cubría Benasal, Albocácer, Arco, Villafranca y Sierra Engarcerán.
Batallón Provincial de la Reserva Huesca nº 47
Aunque formó parte de la brigada integrada por los tres batallones del Saboya, marchó luego a Albacete, regresando en enero de 1845 a Alcalá de Chivert, donde se mantuvo hasta el mes de marzo.
Batallón Provincial de la Reserva Teruel nº 49
Procedente de la capital de su nombre, llegó a la provincia de Castellón en enero de 1844, batió a la partida de El Groc el 13 de febrero, el 22 de mayo se hallaba en Todolella, pasando a dar la guarnición de la capital hasta, al menos, junio de 1845.
* * *
El 3 de septiembre de 1844 las capitanías generales recuperaron esta denominación, en lugar de la de distritos militares, quedando derogado el Real Decreto de 8 de septiembre de 1841 que lo había establecido. Durante todo el reinado de Isabel II existieron catorce capitanías, que en 1866 quedaron reducidas a once, al integrarse la de Extremadura en la de Andalucía, Burgos en Castilla la Vieja y Navarra en las Provincias Vascongadas, volviéndose a la situación inicial en 1874.
Y aunque ya es suficientemente conocida, no debe dejar de reseñarse la creación de la Comandancia General del Maestrazgo, dentro de la Capitanía General de Valencia, el 7 de agosto de 1847, a la que quedaron incorporadas zonas de Castellón, Tarragona, Teruel y Zaragoza, para permitir una mayor coordinación en las acciones militares. Esta situación se mantuvo hasta el 11 de febrero de 1871, cuando se reincorporaron a sus respectivas regiones las zonas de Teruel y de Zaragoza y permaneció en la provincia militar de Castellón la parte de la de Tarragona situada a la derecha del Ebro. He aquí la relación de localidades que pasaron a integrar la Comandancia General del Maestrazgo:
Partido de Gandesa: Arnés, Ascó, Batea, Benisanet, Bot, Caseras, Corbera, Fatarella, Flix, Gandesa, Horta, Miravet, Mora de Ebro, Pinell de Bray, Pobla de Masaluca, Prat de Compte, Rivarroja de Ebro, Villalba de los Arcos
Partido de Tortosa: Alfara de Carles, Aldover, Cherta, Paúls, Mas de Barberáns, Garrán, La Galera, Godall, Amposta, Cenia, Freginals, Ventallas, Rápita, Ulldecona, San Carlos, Alcanar
Partido de Alcañíz: Alcañiz, Belmonte de San José, Calanda, Castelserás, La Codoñera, La Ginebrosa, La Cañada de Verich, Mas del Labrador, Mazaleón, Torrevelilla, Torrecilla de Alcañiz, Valdealgorfa, Valdetormo, Valjunquera
Partido de Val de Robles: Valderrobres, Beceite, Peñarroya de Tastavins, Monroyo, Fuentespalda, Torre de Arcas, Cerollera, Fórnoles, Ráfales, La Portellada, La Fresneda, Torre del Compte, Pinel, Cretas, Lledó, Arens de Lledó, Calaceite
Partido de Castellote: Aguaviva, Alcorisa, Berge, Bordón, Cantavieja, Castellote, Dos-Torres, Foz-Calanda, La Cuba, Ladruñán, Seno, La Iglesuela del Cid, La Mata de los Olmos, Las Cuevas de Canart, Las Cuevas de Castellote, Los Olmos, Fronchón, Luco de Bordón, Mas de las Matas, Mirambel, Molinos, Santa Eulalia
Partido de Aliaga: Aliaga, Atabux, Aguilar de Alfambra, Allepuz, Crivillén, Estercuel, Escucha, Fuentes Calientes, Galve, Gúdar, Jorcas, Monteagudo del Castillo, Son del Puerto, Camarillas, Campos, La Cañada de Benatanduz, Palomar, La Cañada de Vellida, Cirugeda, Cobatillas, Cuevas de Almudén, Ejulve, Fortanete, Gargallo, Hinojosa de Jarque, Lasoma, Jarque de la Val, Mezquita de Jarque, Miravete, Montoro, Pitarque, Villarroya de los Pinares, Cañízar del Olivar, Cabra de la Mora
Partido de Mora: Castelvispal, Linares de Mora, Alcalá de la Selva, Mosqueruela, Puertomingalvo, Valdelinares
Partido de Caspe: Fabara, Fayón, Maella, Nonaspe
Partido de Albocácer: Benasal, Culla, Benafigos, Torre Embesora, Sierra Engarcerán, Albocácer, Catí, Tírig, Sarratella, Villar de Canes, Benlloch, Cuevas de Vinromá, Torreblanca, Torre Endoménech, Villanueva de Alcolea
Partido de Morella: Morella, Villafranca, Ares, Castellfort, Portell de Morella, Cinctorres, Olocau del Rey, Todolella, Villores, Ortells, Palanques, Zorita del Maestrazgo, La Mata de Morella, Forcall, Herbés, Castell de Cabres, Bojar, Corachar, Fredes, Puebla de Benifasar, Ballestar, Bel, Vallibona, Chiva de Morella
Partido de San Mateo: Alcalá de Chivert, Santa Magdalena, San Mateo, Chert, Canet lo Roig, Cervera del Maestre, Salsadella, La Jana, Traiguera
Partido de Vinaroz: Vinaroz, San Jorge, Rosell, Benicarló, Cálig, Peñíscola
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El 30 de junio de 1846 los cabos segundos y los soldados de los batallones de reserva pasaron a la Infantería permanente hasta extinguir su compromiso, quedando los cuadros de mando en la situación de provincia (sin destino), ya que los batallones fueron disueltos.
El 7 de septiembre se dispuso la organización de una nueva reserva, quedando suprimida la Inspección General de las milicias provinciales, formándose 16 regimientos de tres batallones, además del de Mallorca. Cada batallón se componía de ocho compañías (6 de fusileros, 1 de granaderos y 1 de cazadores). Esta reserva era puramente teórica, puesto que, salvo que se pusieran sobre las armas, en la cabecera de cada batallón sólo estaría presente la tercera parte de sargentos, cabos, tambores y cornetas, relevándose con el resto cada cuatro meses y la única limitación para las oficiales consistía en no salir de la capitanía. El III Batallón del Regimiento de Reserva nº 15 quedó asignado a la capital de la Plana y las plantillas aprobadas fueron:
Plana Mayor de Regimiento
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1 coronel |
1 tambor mayor |
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1 teniente coronel |
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Plana Mayor de Batallón
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1 primer comandante |
1 capellán |
|
1 segundo comandante |
1 cirujano |
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1 teniente ayudante |
1 armero |
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1 subteniente abanderado |
1 cabo de tambores |
Una Compañía
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1 capitán |
1 corneta (las compañías de |
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1 teniente |
cazadores 2) |
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1 subteniente |
6 cabos primeros |
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1 sargento primero |
6 cabos segundos |
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2 sargentos segundos |
75 a 80 soldados |
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1 tambor |
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Como detalle curioso, y relativamente frecuente a lo largo del siglo, con motivo de la boda de Isabel II, el 10 de octubre de 1846 se concedieron tres cruces de la Orden de Isabel II a cada una de las Compañías de Reserva. Lamentablemente, esto también se hizo extensivo a las condecoraciones militares, llegando a depreciarse hasta la Real y Militar Orden de San Fernando.
* * *
El 16 de agosto de 1847 se modificó la organización de la Infantería, quedando formada por 15 regimientos de línea a tres batallones, otros 30 con dos y 16 batallones sueltos de cazadores; en estos últimos, sus seis compañías eran iguales, pero en los de línea cuatro eran de fusileros, una de granaderos y la sexta de cazadores. Las reservas pasaron a componerse de cuarenta y nueve batallones sueltos, con las ocho compañías que ya tenían. Uno de éstos fue el Batallón de Reserva Castellón nº 44, cuya existencia fue realmente efímera, ya que en marzo del año siguiente quedó en cuadro y en julio fue disuelto.
Las plantillas fijadas quedaron con:
Plana Mayor de Regimiento
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1 coronel |
1 maestro sastre |
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1 teniente coronel |
1 maestro zapatero |
|
1 tambor mayor |
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Plana Mayor de Batallón
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1 primer comandante |
1 cirujano |
|
1 segundo comandante |
1 maestro armero |
|
1 ayudante teniente |
1 cabo de tambores o cornetas |
|
1 abanderado subteniente |
1 cabo gastador |
|
1 capellán |
8 gastadores |
Compañía
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1 capitán |
5 cabos primeros |
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1 teniente |
5 cabos segundos |
|
2 subtenientes |
1 tambor (excepto en granaderos) |
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1 sargento primero |
1 corneta (2 en granaderos) |
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3 sargentos segundos |
73 soldados |
Los batallones de cazadores y los de la reserva podían ser mandados por un teniente coronel, en lugar de un primer comandante, a elección del Gobierno, y las compañías podrían elevar su fuerza hasta 150 plazas, en caso de guerra, lo que supondría un teniente más y los sargentos y cabos necesarios. Las plantillas de soldados de los batallones de reserva se nutrirían de quienes pasaran de la Infantería permanente y el resto de quintos, que deberían cumplir hasta 8 años de servicio. El 3 de noviembre se determinó la plantilla de la música de los regimientos, quedando compuesta por 36 instrumentos; la del regimiento sólo se aumentó en un músico mayor en todos, en seis músicos de contrata en los de tres batallones y en cuatro en los de dos; el resto, hasta los 36, serían soldados de las compañías.
* * *
A imitación de lo realizado en los regimientos, en cada batallón de cazadores empezaron a formarse músicas, debiendo ser dictada una Real Orden el 11 de septiembre de 1848 limitando a veinte el número de instrumentistas. Las músicas de estos batallones recibieron la denominación de charanga.
El 8 de enero de 1849 se dispuso el aumento de dos compañías en cada uno de los batallones de cazadores, quedando la plantilla de la forma siguiente:
Plana Mayor de Compañía
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1 capitán |
3 sargentos segundos |
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2 tenientes |
5 cabos primeros |
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1 subteniente |
5 cabos segundos |
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1 sargento primero |
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Estos batallones no debían bajar en tiempo de paz de 650 plazas, incrementadas hasta 1100 en caso de guerra, aumentándose en este caso la plantilla de cada compañía con un subteniente, un sargento segundo, dos cabos primeros y dos cabos segundos.
Hemos comentado más arriba que una de las lagunas encontradas correspondía al período 1846-1851 y de estas fechas esto es lo que hemos localizado sobre las unidades aquí destinadas:
En El Militar Español de septiembre de 1846 encontramos la publicación de la “relación de gefes y oficiales que por real orden han sido nombrados gefes de los reemplazos en cantón”, sin que sepamos que significado exacto tiene esta designación; en la provincia de Castellón sólo figuran:
Nules Teniente coronel, 2º comandante de Infantería, Isidro Rebollo
Segorbe Teniente coronel, 2º comandante de Infantería, Hermenegildo Moya.
Regimiento de Infantería de Línea Infante nº 5
Se trasladó en julio de 1849 al Maestrazgo, dando el primer batallón la guarnición de Morella, mientras el segundo se fraccionó en diferentes puntos del territorio; el tercero pasó al sur de Tarragona y marchó luego a Ciudad Real, siendo destinados el 24 de diciembre de 1850 a Alicante y Albacete, respectivamente, los dos primeros batallones.
Regimiento de Infantería de Línea Saboya nº 6
En 1848 estaba destinado en Valencia y destacó partidas en persecución de los carlistas a la zona de Segorbe y al Maestrazgo y el 2 de septiembre sostuvo una acción en Benifasar, regresando posteriormente a Valencia. En 1849 destinó parte de sus fuerzas a los cantones del Maestrazgo y en 1850 prestó el servicio de guarnición, alternativamente con otros cuerpos, en Castellón de la Plana y en Peñíscola.
Regimiento de Infantería de Línea San Fernando nº 11
El 6 de septiembre de 1847 pasó de Zaragoza a Morella, pero el primer batallón fue destacado al Priorato hasta que en noviembre se incorporó a su regimiento. Se mantuvo en la zona de Morella todo el año siguiente y en agosto de 1849 pasó a Valencia y Cartagena. En octubre de 1850 volvió al Maestrazgo el segundo batallón, mientras el primero quedó en Valencia, relevándose entre sí ambos poco después. En junio de 1851 pasó a Castellón la Plana Mayor del segundo batallón con tres compañías, quedando las restantes en Amposta, Ulldecona, Segorbe, San Mateo y Peñíscola, finalizando el año con ambos batallones en nuestra provincia.
Regimiento de Infantería de Línea Extremadura nº 15
El tercer batallón pasó destinado a Morella a primeros de junio de 1846, mientras el primero cubrió desde Castellón, a donde llegó al mando del brigadier coronel Boíguez, los recintos fortificados de Sagunto, San Mateo y Peñíscola. El 3 de julio se incorporó a Castellón todo el personal de los disueltos batallones provinciales Albacete y Valladolid, distribuyéndose entre los tres batallones del regimiento (de ellos, el segundo estaba en Mataró). Y desde este mismo mes, el tercer batallón pasó a atender con destacamentos Peñíscola y San Mateo, mientras que el primero marchó a Valencia. En enero de 1847, el segundo batallón, que había pasado a Valencia, destacó fuerzas a Castellón y a otros puntos menores, el tercero fue relevado en Morella y pasó a Valencia, donde ya se encontraba en abril, y en julio el segundo dejó de atender los destacamentos de nuestra provincia.
Regimiento de Infantería de Línea Galicia nº 19
Por Real Orden de 5 de agosto de 1847 pasó a Morella desde Valencia el segundo batallón en el mes de septiembre, donde tomaron el mando el coronel del regimiento Martín Colmenares, en sustitución del brigadier José Jiménez, y el teniente coronel del batallón Jaime Moncada, que relevó a Alejandro Lizarco. También en septiembre, desde Cartagena, pasó a Alcalá de Chivert y a San Mateo el tercer batallón, mandado por el comandante Joaquín de guía, hasta que en octubre se incorporó a Morella con el segundo. Desde aquí cubrían destacamentos en Benasal, Ares y Mora de Ebro. Por reorganización, ambos batallones pasaron a ser 1º y 2º del regimiento, ya que el antiguo 1º sirvió de base para formar el regimiento San Marcial. Por orden del capitán general de 23 de marzo de 1848, la Plana Mayor del regimiento y el primer batallón pasaron a Valencia, mientras que el segundo pasó a cubrir Castellón, Peñíscola y otros puntos. El 24 de agosto, cuatro compañías del primer batallón marcharon de Valencia a Segorbe y Jérica para perseguir partidas montemolinistas. Y el 28 de este mes, las otras dos compañías, cazadores y granaderos, fueron destacadas al Maestrazgo, encontrándose en Vinaroz el 19 de septiembre y asistiendo a la acción de Zucaina el 3 de octubre. Creado el 29 de marzo anterior el tercer batallón en Leganés, pasó el 18 de septiembre a Vinaroz, yendo al Maestrazgo las compañías de preferencia y quedando las otras cuatro repartidas entre Morella, Ribarroja y Benifallet. El 26 de noviembre se trasladó todo el regimiento a Cataluña.
Regimiento de Infantería de Línea Asturias nº 31
El 5 de enero de 1850 marchó desde Cambrils a Vinaroz, donde recibió el 12 la orden de que el segundo batallón ocupase Gandesa y el primero pasase a Valencia. El 2 de febrero del año siguiente pasó a dar la guarnición de Morella el primer batallón, quedando allí la plana mayor con las compañías de preferencia y otras dos, destacando las dos restantes a los pueblos de Lucena, Benasal, Villafranca del Cid, Alcañíz, Flix, Mora de Ebro, Gandesa, Castellote y Valderrobres. El 9 de febrero de 1852 recibió el batallón la orden de trasladarse a Valencia.
Regimiento de Infantería de Línea Isabel II nº 32
El 29 de agosto de 1848 el tercer batallón destinó a Castellón de la Plana las compañías 1ª, 2ª y 4ª, yendo el resto a Murviedro y Játiva. El 16 de septiembre de 1849 se reunieron todas en Valencia.
Regimiento de Infantería de Línea Jaén nº 41
El segundo batallón salió de Valencia hacia Morella el 27 de julio de 1849 y allí quedó dando la guarnición, desde donde destacó una compañía a Alcañíz y la de granaderos a Valderrobres y Beceite. Relevado en Morella por otro batallón de Infantería, partió el 6 de septiembre para Castellón, dejando en San Mateo a las compañías 2ª y 4ª. En Castellón le pasó revista el marqués de España y, terminada ésta, quedaron en Castellón las dos compañías de preferencia, dos más fueron a Sagunto, otras dos a Peñíscola y Játiva, mientras que los cazadores salieron a reconocer el Maestrazgo. Más adelante, el batallón marchó fuera de la provincia, dejando aquí la compañía de cazadores. El 27 de noviembre recibieron los batallones 1º y 3º la orden de trasladarse a Castellón, llegando el 1º el 10 de diciembre y el 3º al día siguiente. Tras organizarse para constituirse en reserva, pasaron ambos a Cuenca una semana después. El 23 de marzo del año siguiente salió para Valencia la compañía de cazadores del 2º batallón. La misma compañía, pero del primer batallón, al mando del capitán Antonio Ortíz de la Cruz comenzó el 2 de junio de 1850 a recorrer diferentes pueblos de nuestra provincia para recoger armas, siendo felicitada por el capitán general dado el éxito conseguido.
Regimiento de Infantería de Línea San Marcial nº 45
En septiembre de 1848 se trasladó desde Requena a Segorbe, pasando a San Mateo el 2º batallón, mientras que el 1º iba a Valencia. Dos compañías del batallón de San Mateo se integraron en la columna móvil del capitán de la Guardia Civil Marcelino José Alvarez, pero al estallar una sedición republicana en Yátova, marcharon urgentemente los dos batallones. El coronel del San Marcial, con cinco compañías pasó a Vinaroz, en el vapor Piles, y el 5 de octubre fue encargado de fortificar algunos pueblos, en los que repartió la fuerza. Una columna volante formada por el resto del regimiento recorrió estos puestos, persiguiendo las partidas carlistas aparecidas. El 24 de octubre se hallaba en Villafranca y formó dos columnas para recorrer el distrito y el 6 de noviembre pasó a Vinaroz. A primeros de enero fue destinado a Cataluña.
Batallón de Cazadores Barcelona nº 3
El 25 de septiembre de 1848 llegó a Vinaroz, marchando en persecución de los insurgentes al Maestrazgo, hasta que el 12 de noviembre pasó a Valencia. El 6 de octubre las compañías 1ª y 5ª tomaron parte en la acción de Eslida, al mando del capitán Ramón del Pozo. Desde el 1 se diciembre tres compañías, que se iban relevando con las otras, pasaron a recorrer las llanuras de Castellón de la Plana, hasta que el 31 de marzo siguiente regresaron a Valencia. El 20 de octubre de 1851 pasó el batallón a Alcalá de Chivert, cubriendo con destacamentos Vinaroz, Peñíscola y San Mateo y el 10 de mayo de 1852 quedó reunido en Castellón, cubriendo sólo el destacamento de Alcalá de Chivert con un oficial y dos soldados. El 2 de septiembre emprendió la marcha hacia Granada.
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El 22 de octubre de 1849 se modificaron sustancialmente las reservas del Ejército, ya que pasaron a estar constituidas por los terceros batallones de los regimientos permanentes y por las compañías 5ª y 6ª de los batallones de cazadores. Estas unidades debían nutrirse por los soldados de la Infantería de línea, próximos a licenciarse, que fueran naturales de la provincia en la que tenían fijada su residencia las reservas. Sólo una cuarta parte de los sargentos, cabos y tambores, junto con la totalidad de los oficiales, se encontrarían en el cuartel, quedando el resto del personal en sus domicilios con la obligación de incorporarse al ser llamados; en la plantilla de la Plana mayor del batallón se suprimieron el capellán, el cirujano y el armero, respecto a la aprobada en agosto de 1847, y en cada compañía, tanto del batallón como de las de cazadores, se disminuyó un sargento segundo. Esta residencia se determinó el 22 de noviembre, correspondiendo a Castellón acoger al Tercer Batallón del Regimiento de Infantería de Línea Soria